La 31ª edición de los Critics Choice Awards, celebrada en Santa Mónica, dejó una velada marcada por grandes triunfos cinematográficos, discursos emotivos y una alfombra roja que acaparó miradas y conversación en redes sociales.
Uno de los momentos más comentados de la noche fue el triunfo de Timothée Chalamet, quien obtuvo el premio a Mejor Actor por Marty Supreme. El reconocimiento vino acompañado de un agradecimiento especial a su pareja, Kylie Jenner, sellado con un beso que rápidamente se volvió viral y paralizó a fotógrafos y asistentes.
En lo más alto del palmarés, One Battle After Another se consolidó como la gran ganadora al llevarse los premios a Mejor Película y Mejor Director, confirmando su peso en la temporada de premios. Por su parte, Jessie Buckley fue reconocida como Mejor Actriz por Hamnet, mientras que Jacob Elordi obtuvo el galardón a Mejor Actor de Reparto por Frankenstein.
La televisión y la cultura pop también tuvieron su espacio. Destacó el homenaje de Chelsea Handler a Diane Keaton, así como el reconocimiento a Adolescence como uno de los fenómenos televisivos del año. Además, la actuación de Ariana Grande generó debate entre críticos y espectadores, sumando polémica a una noche ya cargada de emociones.
La alfombra roja, dominada por el color negro, fue escenario de propuestas arriesgadas, elegantes y sorprendentes, reafirmando a los Critics Choice Awards como un termómetro clave entre cine, moda y espectáculo.
Con premios celebrados y algunas ausencias que ya generan discusión, la gala dejó una pregunta abierta: ¿fueron los ganadores justos o hubo grandes olvidados?



